sábado, 27 de septiembre de 2008

Cuestión de confianza


"Te falta confianza en ti misma", "tienes que creer más en ti", "te angustias demasiado, ten más confianza en ti misma", "si no confías en ti misma, ¿quién confiará en ti?,... No sé cuántas veces habré oído frases como esas.
Decía R.W. Emerson, que "La confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito".
Lo intento, pero me resulta muy complicado.

Qué sencillo sería todo si nos bastara con ir a un lugar y comprar aquello de lo que carecemos. Me imagino:
- Hola, buenos días, estaba buscando un poquito de autoconfianza.
- Pues ha venido usted al lugar indicado. ¿Cómo la desea?, ¿en frasquitos monodosis o en tarros tamaño familiar?
- Pues... no me vendría mal una buena cantidad, pero deme los frasquitos monodosis, que no quiero despegar los pies del suelo demasiado.
- Muy bien, pues aquí tiene.

Sin embargo, ese tipo de cosas no se pueden adquirir tan fácilmente, y es la experiencia individual la que hace que las adquiramos en mayor o menor medida.
Ahora bien, ¿por qúe si la experiencia individual te demuestra que de verdad puedes con aquello que te propones yo sigo siendo incapaz de creer en mí misma cuando me encuentro con una nueva dificultad?


jueves, 25 de septiembre de 2008

Sueños...


Muchos, entre los que me incluyo, pasamos la vida soñando. Soñamos despiertos, y cuando cae la noche seguimos soñando. Dos tipos de sueños muy diferentes, pero, ¿qué sucede cuando se fusionan en uno? Hace unas semanas tuve un sueño que hizo que mi corazón diese un vuelco. Como se suele decir, fue bonito mientras duró, pero... una vez desperté, la vuelta a la realidad y el tomar consciencia de que no era más que eso, un sueño, me hizo daño. Mucho daño.
No me gusta demasiado el psicoanálisis, pero a pesar de ello, he de reconocer que este sueño, sí que puede interpretarse como un profundo deseo.
Me entristece el hecho de pensar que hay personas a las que sólo volveré a ver en sueños. En sueños despierta, y en sueños dormida. Así me sucedió a mí. De pronto volvía a ser una niña que corría a los brazos de su padre.
Una vez, tras uno de los momento más trágicos de mi vida, alguien me dijo que soñar con esa persona que se había marchado significaba que se encontraba bien. Esa persona simplemente quería tranquilizarme, pero reconozco que en momentos como este, ese tipo de explicaciones o creencias me reconfortan.

"... but when I wake up you are never there... We had hope and now it's broken. And I could see it clearly once when you were here with me, and now somehow all that's left are PIECES OF A DREAM..." (Anastacia)

jueves, 18 de septiembre de 2008

Huellas imborrables...

Tras haber estado "peleando" con el blog, he sido capaz de volver a acceder y de seguir con mi camino por aquí.
Quiero plasmar todo lo que estaba en mis planes y que, por diferentes motivos, no pude expresar.

Quise hablar sobre las huellas que una persona deja en tu vida. Hay quien dice: "un clavo saca a otro clavo" pero yo no estoy de acuerdo con eso. No con las personas. Las personas son "clavos" únicos que jamás podrán ser reemplazados.
He tenido la suerte de conocer a mucha gente que de verdad ha merecido la pena y que, por supuesto, ha dejado una huella en mí imborrable. Por razones dispares esas personas se han marchado, y ya nunca volverán.
Por motivos de la vida, un buen día conoces a otra persona, vinculada con una de esas que se fueron y que, en un principio, crees que se convertirá en un nuevo apoyo emocional. Te haces ilusiones, crees compartir el deseo de continuar junto a esa persona por un mismo camino, y una vez que ya te has encaminado, descubres que estás sola.
Nunca quise llenar el hueco de una persona con otra distinta, y ahora me doy cuenta, más que nunca, que se trata de algo imposible. Eran tan iguales... y a la vez tan distintas.
Hace tiempo leí un cuento de Jorge Bucay que hablaba de que el corazón de las personas no está sino compuesto de trocitos del corazón de otras personas. Cada vez que conocemos a alguien y dejamos que ese alguien nos conozca, estamos dando un trocito de nuestro corazón, o eso al menos es lo que yo pienso. Parece que no todos le damos la misma importancia a las cosas...
En fin, no es que me sienta mal por lo que pasado, o más bien por lo que no ha pasado, sino más bien... un poco defraudada.
Dicen que de todo se aprende, y es cierto. Esta experiencia a mí me ha servido para darme cuenta del verdadero valor que tiene la influencia que en ti deja una persona.
"No es más grande quien más sitio ocupa, sino quien más vacío deja" Qué gran verdad...